Still Life: Early Baroque Fantasy toma su nombre de una paradoja en el corazón de la música instrumental del siglo XVII: un arte de lo fugaz y lo improvisado, capturado y fijado — como una naturaleza muerta — sobre la página. Fue la época del stylus fantasticus, la manera de escribir más libre y desatada, en la que el compositor no respondía más que a la invención, la retórica y el movimiento de las pasiones.
Música d'Outrora sigue esa expresividad radical a través de la Europa del siglo XVII: las sonatas mercuriales de Dario Castello y las tocatas para teclado de Gregorio Strozzi en Italia, la audacia violinística de Schmelzer, la gravedad de Buxtehude, las elaboradas divisions de Alfonso Ferrabosco en Inglaterra y la guitarra de Gaspar Sanz en España. Vertida a través del continuo completo del conjunto — órgano, clave, tiorba, guitarra barroca, lirone y violone —, se convierte en una música de extremos: un mundo sonoro donde el tiempo se suspende, las emociones se intensifican y el contraste mismo ilumina un camino hacia la trascendencia.